Se pueden reciclar muchos tipos de plásticos. El PVC, por ejemplo, es uno de los plásticos más versátiles y es el tercero más utilizado en todo el mundo. Es también el más reciclado. El 72% de todos los residuos de PVC recogidos y el 67% de las tuberías de PVC usadas se reciclan. Los filmes de embalaje industrial hechos en poliolefinas también se recuperan y se reciclan. Pensemos en productos tan distintos como las bolsas comerciales, las botellas, los envases para alimentos, los sacos para productos agrícolas, las tuberías de conducción de agua y los limpiaparabrisas, todos ellos hechos de poliolefinas, y todos adecuados para una u otra forma de recuperación.