Conservación de energía

Los plásticos son ecológicamente eficientes de muchas maneras. Por ejemplo, aíslan edificios de forma eficaz, ofrecen envases seguros y ligeros y reducen el peso de los coches y los hacen más silenciosos. También sirven de respaldo a las fuentes de energía solares y eólicas. Asimismo, al final de su vida útil, los plásticos tienen mucho que ofrecer. Simplemente son demasiado valiosos para tirarlos.
Actualmente, la materia prima para la fabricación de la mayoría de los plásticos es el aceite mineral. Tiene un bajo coste y, de hecho, el utilizar una pequeña cantidad de petróleo (el 4% del consumo de petróleo y gas a nivel mundial) nos ayuda a reducir el uso de una cantidad mayor de petróleo en aplicaciones energéticas.
El plástico se usa para fabricar una amplia gama de productos para la manufactura, el hogar, el ocio, los deportes, la medicina, etc. Cuando los plásticos dejan de tener utilidad, tenemos que recuperar el valor invertido para producirlos. De hecho, el elevado valor calorífico de los plásticos es similar al del fuel oil. Así pues, los plásticos pueden sustituir parcialmente el fuel oil como materia prima primaria, preservando así de inmediato los recursos primarios. En los casos que no es posible reciclar materiales plásticos, ya sea por razones técnicas o económicas, la recuperación de energía sigue siendo una opción viable.

''Los plásticos son demasiado valiosos para tirarlos'': un entretenido vídeo de 3 minutos que explica la eficiencia ecológica de los plásticos en términos sencillos.
El vídeo puede verse en YouTube www.youtube.com/watch?v=82-Yz8MbxA0

 

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