El desafío del cambio climático

El futurólogo Ray Hammond prevé que los efectos del cambio climático serán devastadores en un mundo de condiciones meteorológicas extremas. ¿Estamos preparados para vivir inviernos árticos y veranos de monzones en Europa occidental?

Los expertos predicen una agravación del cambio climático en los próximos 30 años, aunque dejáramos de emitir completamente dióxido de carbono. Tenemos que tomar urgentemente medidas decisivas para evitar una degradación del tiempo que podría amenazar la supervivencia de la civilización. En 2030 Europa occidental podría sufrir temperaturas propias del Ártico durante el invierno y monzones en el verano. En las regiones ecuatoriales, donde viven algunas de las poblaciones más pobres del planeta, grandes extensiones podrían convertirse en desiertos.

La industria de los plásticos ya está asumiendo su responsabilidad frente al cambio climático y sus consecuencias: los materiales aislantes de plástico son muy eficientes en edificios, conductos e instalaciones industriales y consiguen reducir sensiblemente las necesidades de calefacción. La industria produce plásticos especiales para fabricar automóviles, camiones, aviones y barcos más ligeros, que consumen menos combustible. Los plásticos también ofrecen una solución para proteger a las personas contra los efectos del cambio climático: en la construcción en zonas sísmicas se utilizan materiales compuestos de plástico para levantar edificios más resistentes y la industria ha creado invernaderos que pueden flotar en caso de inundaciones, para proteger la producción de alimentos. Los plásticos encuentran mil aplicaciones en las operaciones de socorro de las personas afectadas por inundaciones, desde tiendas sanitarias, botes y ropa impermeable, hasta envases de alimentos y dispositivos de transporte y conservación del agua y la energía.

Más información sobre este tema en nuestra página: El mundo en 2030