La mundialización ha permitido que 220 millones de personas salgan de una situación de pobreza en China en apenas 20 años. Una mundialización ética es la mayor oportunidad de paz y crecimiento económico en el mundo.
No hay duda de que el libre comercio internacional y la libre circulación de capitales son las mejores garantías de paz y crecimiento económico para el mundo: la prosperidad es el mejor argumento contra el odio, la belicosidad y las veleidades terroristas. La renta mundial se ha duplicado desde 1980 gracias a la mundialización, que ha mejorado las condiciones de vida y ha estimulado el crecimiento económico mundial. Desde 1990, estas condiciones han conseguido sacar a casi 500 millones de personas de una pobreza terrible.
La industria de los plásticos tiene una función importante y diversa en la mundialización. La transformación de los plásticos es una industria muy apropiada para desarrollar y estabilizar una economía y crear empleo local porque requiere poco capital y puede implantarse en cualquier lugar. Uno de los corolarios de la mundialización es el aumento del transporte de mercancías y de desplazamientos. Por su bajo peso, los plásticos se utilizarán cada vez más para embalajes y como alternativa para la fabricación de automóviles, trenes, barcos y aviones, para reducir en lo posible el consumo de combustible.
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